El Delito de Odio en el Código Penal Español

Según los Estados miembros de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), el delito de odio es un “un acto criminal cometido por una razón de prejuicio”

De acuerdo a esta definición el delito de odio debe responder a dos criterios: el primero es que el acto debe formar un delito de acuerdo con la ley penal; el segundo es que el acto debe haber sido motivado por prejuicios. El odio puede manifestarse contra cualquier grupo que comparta características, tales como raza, etnia, idioma, religión, nacionalidad, género, orientación sexual o cualquier otra característica fundamental.

Puede incluir amenazas, daños a la propiedad, asaltos, asesinatos y otros delitos penales. No solo afecta a miembros de grupos específicos, sino que también puede involucrar a personas o propiedades asociadas con un grupo con características que les hacen ser objeto de discriminaciones, por ejemplo el caso de los defensores de los derechos humanos, centros comunitarios o lugares de culto.

En España, los delitos de odio han ido en aumento, en especial en las redes sociales, como Twiter, donde desde el punto de vista estadístico los crímenes de odio presentan un preocupante ascenso. Para que esto ocurra, existen diversos motivos que explican este fenómeno criminalístico, por lo que se hace necesario una enérgica campaña de concienciación contra ese flagelo que tanto daño hace a la sociedad española.

Discurso de odio y libertad de expresión

Se le llama discurso de odio al mensaje que busca promover el odio e incitación a la discriminación, hostilidad y violencia contra una persona o grupo en virtud de su raza, religión, nacionalidad, orientación sexual, género, condición física u otra característica. El discurso del odio se utiliza para insultar, perseguir y justificar la privación de los derechos humanos y, en casos extremos, para dar razón a homicidios.

Uno de los debates más frecuentes en la doctrina española es aquel que trata de determinar si la tipificación “exagerada” de ciertas conductas como delitos de odio pudiera atentar contra el derecho de libertad de expresión. Al respecto hay quienes consideran que si bien es cierto algunos mensajes provocan el rechazo de una inmensa mayoría, no todos ellos pueden ser tratados como tipos delictivos.

Por lo tanto queda a criterio del Juez, analizar toda conducta en apariencia antijurídica que pueda ser considerada realizada en claro ejercicio legítimo del derecho de libertad de expresión, en consecuencia, los jueces deberán establecer cuando esa conducta del sujeto activo, traspasa los límites de la libertad de expresión, con lo que podría entonces calificar como un hecho punible que se enmarque en el tipo del delito.

Algunas consideraciones acerca del artículo 510 del Código Penal Español vigente

Se presenta en el Código Penal en tres apartados:

Primer apartado: Se refiere a las personas que de forma pública, fomenten, originen, o estimulen sea de manera directa o indirecta la discriminación en contra de un grupo o individuo.

En este apartado el legislador considera tipos delictivos las conductas de fomento, promoción, incitación al odio, hostilidad, discriminación o violencia. Sustituyó el verbo provocar por fomentar, promover e incitar.

Se introdujo el vocablo hostilidad, este presume una solución penal más extensa, que incluye conductas que comportan una instigación a la provocación sin motivación alguna, sea contra grupos humanos o personas consideradas individualmente que forman parte de aquellos, por los motivos que señala la ley.

Cabe destacar que el legislador estableció de forma expresa en la norma que la conducta tiene que ser desarrollada de manera pública, en razón que las conductas privadas no se pueden subsumir en el tipo. Punto de suma importancia, es el hecho que de acuerdo a la redacción de la norma, ahora en los delitos de odio, no hay duda en cuanto a la legitimación activa para ejercer la acción ante los tribunales, ya que esta puede ser ejercida tanto en grupo como individualmente.

Otras de las novedades, al menos dentro del ordenamiento jurídico español, es sumar a las motivaciones por razones de identidad sexual o de género a las conductas consideradas tipificadas como antijurídicas.

Segundo apartado: Este apartado está referido a aquellas personas que de cualquier forma elaboran escritos u otro material similar, con la intención de distribuirlo para provocar o incitar al odio contra un grupo o individuo, sea de manera directa o indirecta.

Este apartado ha generado mucha discusión, por cuanto introduce la posesión como conducta tipo del delito de odio, ya que quien tiene en su poder material capaz de fomentar el odio, con la intención de difundirlo, aún no lo ha hecho, o lo que es lo mismo, no ha iniciado la acción necesaria capaz de producir efecto, no pudiéndose determinar entonces, que los ha provocado directa o indirectamente.

Tercer apartado: Aqui el legislador se refiere a las personas que no reconozcan, trivialicen o exalten delitos atroces, como lo son el genocidio y los crímenes de lesa humanidad.

Aquí se sustituyó el vocablo justificación, por trivialización y enaltecimiento, tipificando conductas asociadas al genocidio y a los delitos de lesa humanidad.

El vocablo trivialización está referido a toda conducta que intente disminuir o quitar importancia a situaciones tan atroces como el genocidio, los crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra. En relación a la conducta de enaltecimiento, esta se refiere a engrandecer o encubrir esos actos aborrecibles por su naturaleza criminal.

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Tipos de conductas

Odio: la definición de odio está referida a la aversión o antipatía hacia un grupo, persona o cosa en particular. Entonces, el odio es un sentimiento negativo que induce a la persona a experimentar un deseo oscuro que le suceda algo malo a la persona u objeto que se odia.

Hostilidad: es una sensación de enemistad y antipatía hacia una persona o grupo; es una actitud de oposición hacia algo.

Discriminación: La discriminación consiste en distinguir a una persona o un grupo de personas y aplicarles un tratamiento específico. Sin embargo, cualquier diferenciación no conforma discriminación punible. La discriminación implica dos elementos: tratamiento desfavorable y falta de justificación para este tratamiento en particular.

Violencia: la violencia es una fuerza brutal para someter a alguien, es una restricción, una brutalidad. Hacer violencia a alguien es actuar sobre una persona o grupo o hacer que alguien actúe en contra de su voluntad mediante el uso de la fuerza o la intimidación. Jurídicamente, la violencia se define como un ataque a la integridad física o psicológica de la persona.

Naturaleza del delito de odio

El delito de odio es considerado dentro de la clasificación como un delito de peligro, sea este concreto o abstracto, dependiendo de si la intención es ocasionar una lesión inmediata al bien jurídico protegido, o que solo se supone el peligro, por la conducta del sujeto activo descrita en la norma penal.

Sujeto activo y sujeto pasivo en el delito de odio

El sujeto activo es cualquiera, el sujeto pasivo son personas individualmente consideradas, sectores de la población, grupos raciales, religiosos, etnias, organizaciones, etc.

Bien protegido

Si bien es cierto, la doctrina penal ha presentado diversas nociones de bien jurídico,  puede definirse como el interés capital para el desarrollo de las personas, por cuanto adquiere el reconocimiento del Estado, de ahí que se puede deducir que en los delitos de odio.

En un primer caso, el bien jurídico tutelado es el derecho de las personas a la no discriminación y derecho a la igualdad.

En segundo lugar, garantizar el buen uso del ejercicio de los derechos políticos: libertad de expresión, derecho de asociación, derecho a manifestar etc.

Por último los valores superiores de la Constitución y demás leyes; así como los fundamentos de carácter político y social del Estado.

Conductas punibles

Las conductas consideradas antijurídicas son:

a) fomentar, promover o incitar directa o indirectamente al odio, hostilidad, discriminación o violencia contra las personas

b) Negar, trivializar gravemente o enaltecer los delitos de genocidio, lesa humanidad o contra las personas y bienes protegidos por los motivos discriminatorios tipificados en la Ley Penal y

c) Aquellas conductas que conllevan al ejercicio ilegal de los derechos de reunión, manifestación y asociación que conformen un tipo antijurídico.

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