¿Qué es la Nuda propiedad y en qué se diferencia del Usufructo?

La nuda propiedad es un concepto que puede resultar extraño y desconocido cuando lo extraemos del ámbito jurídico.

Esto se debe, en parte, a que la propiedad es un término completamente integrado y extendido en el habla cotidiana, pero que se emplea con un significado mucho más sencillo y limitado que en el campo jurídico, lo que puede dar lugar a algunas confusiones.

A continuación, vamos a adentrarnos en los entresijos de este concepto para poder comprender su alcance jurídico y las diferencias con su uso coloquial.

Conceptos previos: pleno dominio

Antes de explicar el significado de la nuda propiedad, es necesario comprender el pleno dominio, o titularidad de la plena propiedad de un determinado bien.

Así, este pleno dominio se divide en la nuda propiedad, que es el derecho a ser propietario de un bien y que no incluye el derecho a disfrutar del mismo, y el usufructo, que, es el derecho de uso y disfrute de la cosa que pertenece al nudo propietario.

Es decir, que el pleno dominio se da cuando concurren en la misma persona tanto la nuda propiedad como el usufructo.

¿Qué es la nuda propiedad?

Cuando hablamos de nuda propiedad, nos referimos exclusivamente al derecho de propiedad sobre un bien, de modo que se excluye el uso y disfrute del mismo.

El titular de ese bien, o dueño, recibe el nombre de “nudo propietario” y no tiene por qué ser la misma persona que ostente el derecho de uso y disfrute de la cosa.

Esto significa que cabe la posibilidad de realizar una venta de la nuda propiedad de un bien propio, reservándose el uso y disfrute.

Esta modalidad de venta es relativamente habitual en personas mayores de 65 años, que venden sus inmuebles a alguna entidad, transacción por la que reciben una cantidad, que podrán destinar a su manutención tras la jubilación, pero se reservan el uso y el disfrute del mismo de modo vitalicio, así, continúan viviendo en el inmueble enajenado.

También es frecuente en herencias, en las que los herederos adquieren la nuda propiedad de la vivienda del causante, mientras que el cónyuge que le sobrevive ostenta el usufructo vitalicio, es decir, que continúa viviendo y disfrutando de la vivienda hasta su propio fallecimiento, a pesar de que éste sea propiedad de los herederos de su difunto cónyuge.

Diferencias entre nuda propiedad y usufructo

Entendemos por usufructo el derecho a usar y disfrutar de un bien que nos es ajeno. Este derecho de uso y disfrute incluye tanto el disfrute personal como la enajenación del derecho (a título oneroso o gratuito) y la apropiación de los frutos.

Por ejemplo, en el caso de un inmueble, el usufructuario podría vivir en la vivienda, alquilarla y quedarse con la renta que percibe, o incluso permitir que sea otra persona la que disfrute de su derecho de disfrute.

Por su parte, el nudo propietario es el dueño de la cosa, pero no puede disfrutar de ella hasta que finalice el usufructo. Puede, sin embargo, enajenar el bien a un tercero, aunque, quien la adquiera, habrá de respetar el derecho de usufructo.

Es importante tener en cuenta que, aún cuando la nuda propiedad y el usufructo se refieran a un mismo bien, se trata de dos derechos completamente diferenciados que no deben ser confundidos.

Como decíamos al inicio, en el lenguaje coloquial no se realiza esta matización y es frecuente la unificación de los conceptos de posesión, usufructo y nuda propiedad bajo el término de propiedad.

No obstante, ahora que conoces las diferencias, te resultará fácil identificarlas.

Art. 489 del Código Civil

El propietario de bienes en que otro tenga el usufructo podrá enajenarlos, pero no alterar su forma ni sustancia, ni hacer en ellos nada que perjudique al usufructuario.

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