Diferencia entre separación y divorcio teniendo hijos: ¿A qué me Compromete?

Lo cierto es que la diferencia entre separación y divorcio es mayor de lo que a priori se podría pensar.

No obstante, también estas dos instituciones tienen muchos puntos en común.

Son los siguientes:

  1. Ambas instituciones conllevan el cese de la convivencia conyugal. Así, los cónyuges no podrán convivir en la misma vivienda, atribuyéndose a quien se quede con la custodia de los hijos el uso y disfrute de la casa familiar.
  2. En ambas instituciones se revocan los poderes otorgados por los cónyuges al otro.
  3. El régimen económico matrimonial, cualquiera que fuera, se disuelve y se procederá a la liquidación y distribución de los bienes entre ambos cónyuges. No obstante, el reparto de los bienes dependerá del régimen económico matrimonial que hubieran adoptado los cónyuges al contraer matrimonio.
  4. En ambas instituciones los cónyuges deberán determinar el tipo de guardia y custodia, el régimen de visitas, la pensión alimenticia y cualquier otro aspecto relativo a los hijos comunes del matrimonio. Se ha de tener en cuenta, además, que el cónyuge que tenga la custodia de los pequeños tendrá derecho al uso de la vivienda familiar y será el otro cónyuge quién deberá abandonar la casa familiar.  No obstante, cuando los cónyuges acuerden llevar a cabo la custodia compartida, ésta se adaptará a las circunstancias de cada uno de los progenitores y de los hijos comunes del matrimonio.
  5. En ambas instituciones es necesario que todos los acuerdos a los que hayan llegado los progenitores queden reflejados en un convenio regulador que deberá ser aprobado por el Juez competente para asegurar que no hay abusos de ninguna de las dos partes y que se respetan los derechos y el interés superior de los hijos.

No sólo hay puntos en común, también encontramos algunas diferencias que, si bien es cierto que son menos, tienen un carácter ciertamente trascendental.

La Separación se regula en el Código Civil, en el Libro I, Título IV “Del Matrimonio”, Capítulo VII, concretamente de los artículos 81 al 84 del Código Civil.

El divorcio se regula en el Código Civil, en el Libro I, Título IV “Del Matrimonio”, Capítulo VIII, concretamente de los artículos 85 al 89.

La diferencia principal es la siguiente: el divorcio conlleva la completa disolución del matrimonio, mientras que la separación, tanto la legal como la de hecho, no pone fin al matrimonio, al vínculo matrimonial.

Así, tras el divorcio, los cónyuges podrán volver a casarse si así lo desean, mientras que en el caso de la separación subsiste el vínculo matrimonial y existe la figura de la reconciliación, de forma que podrán disolver la separación y podrán volver a ser matrimonio.

Por su parte, los cónyuges separados no podrán volver a contraer matrimonio mientras subsista el vínculo matrimonial.

La pensión compensatoria

Otros de los aspectos para entender la diferencia entre Separación y Divorcio es el tema de las pensiones.La pensión compensatoria es un derecho de aquel cónyuge que, tras la separación o el divorcio, se encuentra en una situación de desequilibrio económico provocada por el divorcio o por la separación.La pensión compensatoria queda regulada en el artículo 97 del Código Civil:

Diferencia entre Separación y Divorcio

Es decir, el cónyuge queda económicamente desfavorecido por el divorcio o por la separación.

Así, el otro cónyuge, el que se encuentra en mejor situación económica, estará obligado a dar una pensión compensatoria para resarcir ese desequilibrio económico durante el tiempo que el Juez estime conveniente.

No obstante, no se deberá la pensión compensatoria cuando los ingresos de cada uno de los cónyuges les permitan continuar con un nivel de vida similar al que llevaban antes de la separación o del divorcio.

La custodia de los hijos

Otro aspecto común en este tema de la diferencia entre Separación y Divorcio es el de la custodia de los hijos que se fijará en sentencia, ya de Separación o de Divorcio.El cónyuge que tiene la custodia de los hijos es aquel que tomará las decisiones y que convivirá con los pequeños.

No obstante, no hay que olvidar que la custodia puede ser legal, en cuyo caso normalmente son ambos padres quienes la ejercen, o residencial, en cuyo caso es uno de los padres quien la tiene, es decir, quien convive con los hijos.

Para decidir esto, se atenderán a distintos factores como la edad del hijo, la salud mental y física del hijo y de los padres, los deseos de los padres y de los hijos, etc.

En cualquier caso, tanto en el divorcio como en la separación, los progenitores podrán solicitar la custodia para sí o bien establecer un régimen de custodia compartida.

Cuando ambos cónyuges lleguen a un acuerdo, lo harán constar en el convenio regulador, que habrá de ser aprobado judicialmente.

Deja un comentario