Diligencias preliminares: ¿En qué Consisten?

Las diligencias preliminares son aquellas actuaciones que las partes solicitan a los órganos jurisdiccionales con el objetivo de precisar o aclarar ciertos datos, elementos y cuestiones esenciales que pueden resultar de verdadera trascendencia para el proceso posterior.

Reguladas en los artículos 256 al 263 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, cabe solicitar las diligencias preliminares en todo tipo de procesos.

Las diligencias preliminares se pueden llevar a cabo con dos finalidades:

  1. Despejar las dudas sobre la legitimación pasiva, es decir, saber a quién ha de demandar y en qué condiciones.
  2. Aclarar ciertos aspectos del tema de fondo que precise para procurar su demanda debidamente.

¿Qué son las diligencias preliminares?

Sólo se pueden pedir las diligencias preliminares previstas expresamente en una norma con rango de ley, por lo que el artículo 256 de la LEC establece una relación con las diligencias previas, si bien también hay algunas recogidas en leyes especiales.

Se trata, pues, de un numerus clausus de diligencias preliminares. Para solicitarlas hay que acudir a un Juzgado de lo Mercantil o un Juzgado de Primera Instancia, y, desde el punto de vista territorial, al juzgado del domicilio de la persona requerida para cumplir con la solicitud, normalmente el futuro demandado.

Regulación en la LEC

Las diligencias preliminares son un trámite previo a la interposición de la demanda, pero ya se exige postulación (Ver Cómo se otorga el Apud Acta), puesto que ha de ir firmada por abogado y procurador, salvo que nos encontremos ante medidas urgentes anteriores al juicio.

Se suele exigir una caución al solicitante que se destinará a cubrir los gastos que se ocasionen a las personas requeridas a cumplir la diligencia, así como para la indemnización por daños y perjuicios si procediera.

Las diligencias preliminares son las siguientes:

  1. Determinación de la capacidad, la representación y la legitimación.
  2. Diligencia de exhibición de la cosa mueble: para conocer quién posee el bien y en qué circunstancias se encuentra éste.
  3. Exhibición de documentos sucesorios: los herederos o legatarios pueden exigir a quien lo posea el documento donde se encuentra la herencia o legado del fallecido.
  4. Exhibición de documentos entre socios o copropietarios.
  5. Exhibición del contrato de seguro: alguien ha resultado dañado por un evento y exige la responsabilidad extracontractual al causante del daño, quien está cubierto por la póliza de su contrato de seguro.
  6. Petición de la historia clínica: en supuestos de responsabilidad derivada de un tratamiento o una intervención.
  7. Determinación de los integrantes de un grupo: se concretan las personas afectadas por un daño, por ejemplo.
  8. Diligencias relativas a la propiedad industrial e intelectual: en los supuestos de infracciones de los derechos de propiedad intelectual e industrial.

Procedimiento para adoptar diligencias preliminares

Las fases del procedimiento para adoptar las diligencias preliminares son las siguientes:

  1. Petición: se ha de presentar una solicitud por escrito a instancia de parte interesada donde se ponga de manifiesto que se solicita una diligencia preparatoria del juicio posterior. Hay que determinar los sujetos demandados y las personas requeridas para llevar a cabo las diligencias. Además, se deberá indicar con precisión la diligencia que se solicita y las razones en que se justifica.
  2. Decisión: presentada la solicitud, se resuelve de manera casi inmediata, puesto que no se da audiencia al demandado, de manera que el juez decidirá en un plazo de 5 días. Si accede a la petición, el juez fijará la caución, no cabiendo recurso alguno contra el auto. Si deniega la petición, cabe recurso de apelación.
  3. Citación y requerimiento: en el mismo auto en que el juez entiende procedente la diligencia, se citará y requerirá al interesado para que en los 10 días siguientes lleve a cabo la diligencia acordada.
  4. Oposición: una vez que el demandado recibe el requerimiento, este se puede oponer por escrito en un plazo de 5 días. En tal caso, se dará traslado de la oposición al requirente, quien podrá impugnar la oposición en un plazo de 5 días. Las partes, en sus respectivos escritos de oposición y de impugnación, podrán solicitar la celebración de la vista.

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