¿Qué pasa Cuando Embargan Tu Casa o vivienda habitual?

A día de hoy, la posibilidad de que embarguen tu vivienda habitual representa una de las más angustiantes preocupaciones, especialmente en aquellos casos en que está gravada con una hipoteca.

Puede conllevar el inicio de un procedimiento de apremio, dar lugar a embargar una vivienda y la consecuente subasta, lo que conllevaría la pérdida de la misma y hacer frente a los costes del proceso de ejecución.

Y al mismo tiempo, dificultar la solvencia del deudor, impidiendo a acceder a otros créditos o ser incluido en una lista de morosos.

Afortunadamente, y tras la modificación de Ley de hipoteca en 2019, se ha favorecido la situación del deudor hipotecario, mejorando sus condiciones como veremos a continuación.

Desde las garantías del proceso de ejecución hipotecaria hasta entender el alivio que puede ofrecer la Ley de la Segunda Oportunidad, proteger tu vivienda es más que un derecho. En nuestro artículo, además de explicar todo lo que hay detrás del embargo por una deuda pendiente, veremos cómo podemos enfrentarnos a ese desafío legal y financiero.

que pasa si te embargan la casa. Imagen de una familia preocupada

El proceso de embargo de una vivienda por impago: Paso a paso

Llegar al embargo de una vivienda por deuda con un banco, comprende una serie de etapas legales que, si no se manejan correctamente, pueden culminar en la subasta de la propiedad.

El primer paso suele ser la notificación de un requerimiento de pago, momento en el cual se recomienda buscar asesoramiento legal inmediato.

En caso de no responder al requerimiento, se inicia el procedimiento de apremio, que puede derivar en la decisión judicial de embargar la vivienda.

Para quienes se preguntan cuánto tiempo ha de pasar para subastar un inmueble después de embargado, deben saber que la legislación española estipula un plazo mínimo de dos años desde la fecha del embargo.

Además, si la vivienda es intervenida debido a deudas públicas, como multas o impuestos no pagados, el procedimiento podrá seguir adelante solo si no hay otros bienes del deudor que puedan usarse para saldar la deuda.

En los casos de deudas hipotecarias, como consecuencia de un préstamo hipotecario, el embargo se activará tras el impago de un determinado número de cuotas.

Es aquí donde el propietario debe actuar con agilidad, e intentar acogerte a un acuerdo de aplazamiento de la deuda, para salvar la vivienda, antes de proceder al embargo.

La asistencia de profesionales expertos en el proceso de embargo de vivienda es clave para explorar alternativas legales y financieras que puedan proteger uno de los activos más preciados de una persona: su casa.

¿Qué significa el embargo de vivienda habitual?

Cuando nos referimos al embargo de vivienda habitual, hablamos de un proceso legal,  que se inicia frente al incumplimiento de pagos por deudas contraídas por el propietario de la vivienda.

Este supuesto no solo se presenta ante deudas hipotecarias, sino también puede ser como efecto de compromisos adquiridos con la Administración Pública, como Seguridad Social o Hacienda, así como otros créditos personales.

Uno de los grandes interrogantes es qué pasa si te embargan la casa.

En estos casos, si el propietario no dispone de bienes personales o cuentas bancarias con fondos suficientes para pagar la deuda, la vivienda habitual puede ser sujeta a embargo.

En consecuencia, en el marco de un proceso judicial, se podría llegar a la subasta de la propiedad, regulada en los arts. 643 y siguientes de la LEc, lo que constituiría una afrenta considerable al patrimonio del deudor y su estabilidad económica.

Frente a la duda sobre si ¿me pueden embargar la vivienda?, la respuesta es afirmativa si se dan ciertas condiciones legales y no existen otras alternativas para saldar la deuda.

¿Qué pasa si te embargan la casa?

Cuando nos enfrentamos a una ejecución hipotecaria debido al impago de la hipoteca, surgen numerosas preocupaciones y dudas, entre ellas una de las más comunes: «si el banco me quita la casa, ¿tengo que seguir pagando?».

La respuesta puede variar según las circunstancias de cada caso, pero generalmente, el proceso de embargo no exime al deudor de la deuda hipotecaria pendiente, especialmente cuando el importe obtenido en la subasta no es suficiente para cubrir la totalidad de la deuda.

La situación de embargar la vivienda es un escenario desafiante.

La entidad bancaria puede iniciar una ejecución hipotecaria tras reiterados incumplimientos de pago, que eventualmente podrían dar como resultado al embargo de una vivienda.

Para iniciar el embargo de una vivienda habitual por impago de hipoteca, se deben cumplir ciertos criterios. En la primera mitad del plazo de devolución, se requiere el impago de al menos 12 cuotas o el 3% del total del préstamo hipotecario. En la segunda mitad, se necesitan al menos 15 cuotas impagadas o que la deuda alcance el 7% del total de la hipoteca.

A pesar de perder la propiedad, el deudor puede seguir siendo responsable del saldo deudor si la cantidad obtenida de la venta en subasta no alcanza para saldar el total adeudado.

Otro aspecto a valorar es el régimen económico del matrimonio.

Bajo el régimen de gananciales, las deudas contraídas por uno de los cónyuges pueden repercutir en ambos, lo que podría llevar al embargo de la vivienda común en caso de incumplimiento.

Sin embargo, existen opciones legales que podrían mitigar la situación.

Los afectados pueden negociar un plan de pago, reestructuración de la deuda, o incluso, bajo ciertas condiciones, acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad, la cual ofrece un marco legal para que las personas puedan cancelar sus deudas bajo ciertos parámetros y comenzar de nuevo sin la carga financiera que supone una deuda hipotecaria insostenible.

Evitar el embargo renegociando la deuda

Para evitar el embargo de una vivienda, se puede optar por renegociar las deudas con los acreedores, buscando condiciones de pago más favorables como la ampliación de plazos o tipos de interés reducidos.

Lo mejor es contar con la ayuda de un experto financiero o un abogado para desarrollar un plan de pagos realista y negociar eficazmente con los acreedores.

¿La de Segunda Oportunidad puede ser la solución?

La Ley de Segunda Oportunidad es una normativa en España (artículos 486 y ss. del Real Decreto Legislativo 1/2020, de 5 de mayo, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley Concursal) que permite a individuos y autónomos (no a las personas jurídicas) reestructurar o eliminar sus deudas bajo ciertas condiciones.

Su finalidad es ofrecer una nueva oportunidad a quienes enfrentan dificultades económicas, asegurando al mismo tiempo un trato justo para los acreedores.

Para acogerse a esta ley, los solicitantes deben demostrar insolvencia y actuar de buena fe.

El proceso, que puede prolongarse por varios meses o incluso más de un año, implica varias etapas, incluyendo la presentación de la solicitud ante un juzgado, negociación con acreedores, y la posible liquidación de bienes o elaboración de un plan de pagos.

Para llevarlo a buen puerto, recomendamos contar con asesoramiento legal especializado para formalizar dicho procedimiento, dada su complejidad.

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