¿Testamento abierto o cerrado? Ventajas e inconvenientes

¿Cuál es la diferencia entre testamento abierto y cerrado?Cuando una persona fallece deja detrás una serie de bienes y derechos, e incluso deudas, que deben repartirse entre sus herederos. Contar con un documento que se encargue de hacer este reparto es la forma más sencilla de evitar conflictos.

En la actualidad, el modelo de testamento abierto es el más utilizado, aunque no es la única modalidad posible.

¿Qué significa testamento abierto?

A la hora de hacer testamento la forma abierta es la más común. Implica que el testador expresa de forma oral o por escrito sus últimas voluntades ante el Notario y frente a los testigos.

El Notario toma nota de la voluntad del testador y la refleja por escrito en un documento, el testamento, que el propio especialista en Derecho lee a los asistentes para que quede constancia de los datos recogidos.

El documento es firmado tanto por el testador como por sus testigos y a continuación el Notario procede a registrarlo.

Es un trámite muy sencillo que puede ahorrar a los familiares muchos disgustos e incluso mucho dinero en posibles juicios para repartir la herencia.

Para saber cuánto cuesta hacer un testamento lo mejor es consultar directamente en una Notaría, pero el precio no suele exceder de los 100 €. Una pequeña inversión que puede ayudar mucho a nuestra familia el día que nosotros ya no estemos aquí.

¿Qué es el testamento cerrado?

La otra opción de testamento es el cerrado. En este caso el testador escribe sus últimas voluntades de su puño y letra y las introduce en un sobre cerrado y sellado que luego presenta ante el Notario para que este lo registre.

Diferencia entre testamento abierto y cerrado

El reparto de los bienes se puede hacer exactamente igual en cualquiera de estos documentos y a la hora de repartir la herencia ambos son perfectamente válidos si cumplen los requisitos legalmente establecidos.

Entre las diferencias más notables podemos destacar algunas.

  1. La modalidad abierta debe otorgarse ante testigos, algo que no es necesario en el testamento cerrado. Aunque pueden concurrir testigos si lo solicita el testador o el propio Notario. Si bien, en este caso solo serán testigos de que se ha presentado un testamento, sin conocer su contenido.
  2. El testamento abierto lo redacta el Notario siguiendo las instrucciones del testador, mientras que el testamento cerrado lo redacta de su puño y letra el propio testador u otra persona a solicitud de aquel.
  3. En el testamento abierto el Notario tiene constancia de la última voluntad del testador, pero en la modalidad cerrada no tiene conocimiento alguno sobre cómo ha decidido repartir sus bienes y obligaciones quien otorga el testamento.

¿Qué ocurre con el testamento una vez otorgado?

En ambos casos el Notario procede a su registro. Al fallecer el causante y pedir sus herederos el certificado de Últimas Voluntades se les indicará si existe testamento y en que Notaría se encuentra el mismo.

En definitiva, hoy en día hacer testamento abierto o cerrado es algo muy sencillo y bastante económico, por lo que compensa invertir unos minutos en un documento que hará que el reparto de bienes tras nuestro fallecimiento sea mucho más sencillo.

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